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Pesimismu xeneralizáu

Nel alborecer d’una nueva dómina, entama a espatuxar otru mileniu; quién sabe cuántos pueblos morrerán, cuántes llingües, cuántes cultures… Dixo la UNESCO qu’equí a final del sieglu veremos un holocaustu cultural ensin precedentes. Del 70 al 80% de les llingües d'anguaño, colos sos respeutivos pueblos y cultures desaniciaranse del mapa pa la fin del sieglu XXI. Agora más que nunca naguo por esa vida eterna, que tantu mos prometen les ilesies, pa ser quién a ver en qué fina tou esti percal.

Nuna sociedá enllamuergao y sapozao; que se manifiesta pidiendo igualdá y dempués va a otra desixendo la pena capital, va xurdiendo una doble moral mui gafa. Midir con doble vara, criminalizar al que piensa estremao, resurde too nestos tiempos. Llórase porque África nun tien qué comer, mientres se pon una pizza precocinada a calecer en fornu. Créyese al Gobiernu cuando dixo que nun había dineru pa desaniciar la fame del mundiu, y llueu naide nun gurgutia cuando “inxeuten capital” nos bancos pa nun haiga pérdigues de beneficios y en vez de ganar munchísimos cientos de millones ganen, los probitinos, namái unos poques decenes d’ellos.

Nuna sociedá qu’arreniega de la so hestoria, cultura y tamién de la llingua qué podemos esperar. Pos, esautamente, lo que ta pasando. Criticamos munches coses cola bocona ya llueu afalagamos a la non-aición, la indiferencia a la fin, a elles mesmes. Podemos defender el drechu d’autodetermín, porque los pueblos tienen esi drechu, y nun pasa gran cosa. Anque, al paecer, los drechos valen pa unos y pa otros non. Defendemos el drechu pa otros, y nun vemos la inxusticia cuando la tenemos delantre los güeyos tolos díes. Unos son “naciones oprimíes”, otros somos folgazanes, esmembradores de la patria que tamos estrozando un país con hestoria arguyosa, con cultura digno y llingua imperial.

Ñegamos el cambéu climáticu, mentes vemos ablucaos una Asturies con sequía, ensucha dafechu, ensin fayes, xabugos o castañeos, ensin fauna llariega. Vemos como onde nun pasaba nada, tenemos agora más ocalitos qu'otra cosa, viesques enllenes d'ellos, estrozando la nuesa tierra. L'urogallu, l'osu, el llobu, les curuxes, ú fuxeron. Nun se sabe, da lo mesmo. Amás de que "nun ye una prioridá" pal Pueblu Asturianu, como anecien testeronamente en dicir esos zorramplos políticos madrinalos que remanen el nuesu "autogobiernu".

Adoctrinamos a la mocedá na pasividá, nel prexuiciu, na intolerancia y na incomprensión. Pa llueu agüeyar horrorizaos que tienen como diversión paliar vagabundos y demás “puxarra” social. Dicenmos que van trancar les puertes de la Universidá a los mozos, y aplaudímoslos porque ye "europeizante". Gastamos perres a manplén pa (mal)educar a una mocedá que tien de colar de la so tierra pa ganar el pan, non yá na gueta d'un trabayu dignu, non, simplemente d'un trabayu. Cada añu salen rebañinos d'oveyes obedientes de los IES y escueles, ¿espíritu críticu? pa qué. Asina ye como mos quieren ver, teniendo como esmoleciminntos cimeros quién gana'l Gran Hermano, OT, o qué sé yo otru programa d'eso. Una mocedá podre, espeyu d'una sociedá podre, que nun tien interés dalu por nada.

Esta ye la nuesa sociedá, el mundiu nel que vivimos. Daveres nun naguais por ver cómo mos verán dientro dos sieglos, en qué finará too esto, ¿tornaremos otra vegada al facismu – afalagáu pola non aición social – como yá pasó notres dómines? Dicía un cantar: “prietes tornes ximielguen los aires, ñubes escures mos torguen ver” y munchu tardará, pémeque, n’asoleyase dafechu la situación. Mentes tantu naguo por un futuru enllenu d’esperanza, porque, según dicen, ye lo cabero que perdemos.

TEMORES

Os dejo un texto que he hecho durante estas tres últimas tardes. Le he dedicado algunas horas y varias visitas al diccionario de sinónimos jeje. Espero que os guste:

 

                Copiosas cosas nos dan miedo, esos horrores que surgen en lo más hondo de nosotros instigados e impulsados por la sinrazón. Importantes o no, innumerables elementos, con los que nos encontramos en nuestra vida, nos inculcan pavor. Algunos pronto los olvidamos y otros nos persiguen durante toda la existencia. ¡Cuántas cosas! ¿Podemos enumerarlas? ¿Tendría hacerlo algún valor realmente? Una lista en constante cambio, donde entran y salen cosas a diario, y donde los puestos cambian a cada minuto, ¿sería viable su creación? Posiblemente no. Mejor dejar que la mente haga y deshaga a su libre albedrío.

 

                Entre otras muchas cosas que me provocan verdadera aprensión, se encuentra esa imagen fatídica, que tan sólo pensar en ella hace mermar mis fuerzas, y que mi ser se derrumbe enteramente cual castillo de arena ante una ola de marea alta. Hablo, sin duda alguna, de ese ominoso símbolo que es una hoja en blanco. Ese pedazo de historia muda, que hubo de contener mil testimonios, ese trozo indeleble de papel que te recuerda que no eres nada, simple polvo. Una figura insignificante en la inmensidad del universo.

 

                Como escritor aficionado, he de confesar que la hoja en blanco me deja totalmente endeble, indefenso. Pero, usualmente no es ella la que me produce temor tal que mi voz se transforma en un tenue suspiro, en un murmullo flojo del viento. No. La que produce ese pánico en mí es la incapacidad, la imposibilidad de no poder rellenar esa pavorosa aparición fantasmal, diabólicamente blanca y vacía. La total mudez de mi pensamiento, en el cual me envuelvo ante La Hoja, origina que no pueda, ni tan siquiera, plasmar un punto en ella.

 

                Un temor que persiguió a casi todas las personas conocidas de todas las épocas. Militares, jefes, dictadores, políticos, religiosos, escritores… Todos ellos tuvieron que enfrentarse al mismo desasosiego. Aunque su temor real era otro, producido por el mismo ente perverso. No se preocupaban de no tener que narrar en La Hoja. No, les daba lo mismo lo que escribieran. No importaba que fuera bueno o malo, que tuviera calidad o fuese una vulgar copia, que tuviese sentido o fuese una rotunda y sonora absurdidad. Porque, verdaderamente, el fin perseguido era la inmortalidad, sin importar lo demás, ésta era el objeto de todos sus escritos. Pasar a la historia con voz y nombre propios, que su recuerdo y su legado transcrito en algo tan sumamente frágil, blandengue, exánime como el papel; les sobreviviera.

 

¿Cómo iba a explicarse sino que Cayo Julio César relatase sus victoriosas conquistas? Sabedor, como lo era, de que podía caer en desgracia y que la todopoderosísima y omnipotente Roma lo relegaría al olvido, tomó la decisión de novelarlas, manuscritas. Cuán odiadas y temidas fueron, son y serán por siempre sus “Guerras de las Galias” por todos los estudiantes de latín, así ¿cómo va a ser borrado de la historia su nombre? ¿No perseguían, acaso, eso todos los grandes personajes de la historia? Además de sus acciones, ¿no tienen todos escritos (o intentos de ellos)? ¿No se enfrentaron todos a la temida hoja?

 

Decía el poeta:

¿Qué es la vida? Un frenesí.¿Qué es la vida? Una ilusión,una sombra, una ficción,y el mayor bien es pequeñoque toda la vida es sueño,y los sueños, sueños son. 

¿Qué es la vida? No lo sé. ¿Realmente quiero saberlo? No. Rotunda y firmemente no. Porque, ahora mismo, no me importa su sentido. Hay mil explicaciones para él y ninguno se puede sobreponer a los demás. ¿Por qué será? ¿Será acaso que no se tiene idea ninguna de cuál es o de cuál sería el sentido de este torrente angosto y retorcido que llamamos vida? Para qué preocuparse del sentido que otros quieren ponerle. Prefiero dar rienda suelta a mi imaginación, a mi ser, a mi pensamiento e ir dándole, en cada momento, el sentido específico y propio que quiera darle. Porque nuestra vida es un carruaje que viaja por la calzada que es la Tierra llevándonos como únicos cocheros.

 

Nosotros somos los únicos dueños de nuestras vidas y por ello, los únicos que podemos y debemos darle sentido a ésta. No podemos encerrarnos en las vivencias de otros, sólo estaríamos repitiendo su camino, cayendo en los mismos descuidos. La Hoja, no ha de ser algo que lleve nuestro nombre a los confines de la Historia, eso es algo carente de sentido alguno y totalmente egoísta. La Hoja, ha de ser, en cambio, una herramienta útil que nos ayude a aportar nuestro granito de arena a la interminable narración empezada hace millones de años y que ha sobrevivió hasta nuestros tiempos de boca en boca, de mano en mano, de escrito en escrito. La Hoja tiene que dejar de ser un hostil oponente, y pasar a ser el mejor colaborador para ser capaces de narrar algo decente, con sentido, digno de dejar una pequeña huella en la conciencia colectiva humana.

 

Porque, al final, ese temor no es ya a la hoja en blanco sino al olvido, al pasar anónimamente a los anales de la historia. Y, siendo dueños de nuestro destino, parándonos a reflexionar y a dedicarle tiempo al agotador combate con La Hoja, podremos estar seguros de ser recordados, aunque sea mínimamente. Pensando, leyendo y escribiendo se puede conseguir reflejar tu pensamiento y conciencia, con algo de tiempo ordenarla y darle sentido y así poco a poco, acabar con el vacío de La Hoja. Y conseguiremos ayudar al cuento inenarrable de la historia, con nuestra escueta herencia escrita, y ser recordados siempre que sea leída.

 

Como escribió un amigo, “…a lo postrero. Lo único que quedará de ti. Ye esa fueya a la qu’igual nun-y disti’l suficiente valir. Demientres otra fueya con lletres prietes y una cruz enriba anuncien la to muerte”. Ese es el mayor temor de los incultos y arrogantes, la muerte y el olvido… algo que obtendrán inevitablemente por imperativo de la estupidez que arrastran, fuertemente labrada con años de ignorancia. Mientras, yo, sigo temiendo el enfrentamiento con la oquedad del pensamiento y a que llegue el día en que no pueda salir airoso de una nueva batalla con otra Hoja en blanco.

10 AÑOS D'ARECISMU GAFU. Una década d'arrequexamientu y marxinalidá total.

La Xunta Pola Defensa de la Llingua Asturiana fai balance de 10 años d’Arecismu.

Esti añu cúmplense diez de la llegada a la presidencia del gobiernu d’Asturies de Vicente Álvarez-Areces. Dende la Xunta pola Defensa de la Llingua Asturiana creyemos que ye un momentu bonu pa recordar lo que foi la so política no que se refier a la llingua asturiana.

Nesta década, la situación xeneral del idioma foi de mal en peor, col perconocíu retrocesu nel númberu de falantes al cortase la tresmisión interxeneracional y la falta de derechos fundamentales de les persones qu’usen l’asturianu. Asistimos, inclusive, a la persecución de l’Alministración a ciudadanos qu’escueyen llibremente la llingua asturiana pa la so vida normal.

La política arecista, nesti tiempu, nun foi nunca a pasar de les declaraciones d’intenciones retóriques y vacíes, de les visiones de la llingua museístiques y acomplexaes. Too ello traxo como consecuencia unes actuaciones llingüístiques pa cubrir l’espediente, omitiendo les sos obligaciones y, munches veces, tomando decisiones, por acción o omisión, perxudiciales pal futuru del idioma. Nun se vio nenguna midida efectiva p’ameyorar la situación del asturianu nel sistema educativu (sigue la precariedá en tolos niveles), nos medios de comunicación (con una presencia marxinal nos medios públicos) y nos diferentes organismos de l’Alministración (qu’escaecen sistemáticamente lo necesario que ye la tresversalidá de les polítiques llingüístiques).

L’avance producíu cola oficialización de la toponimia de dellos conceyos, exemplu de participación ciudadana y procuru técnicu, vese burlláu de contino pola falta sistemática de cumplimientu poles propies instancies del Principáu y poles entidaes vinculaes directamente a ésti (la Radiotelevisón del Principáu d’Asturies, Caxastur... ente otres).

Por eso, cuando ta acabando la triste y buxa etapa d’inoperacia política del arecismu, pidimos a les persones y partíos que nel futuru tengan responsabilidaes de gobiernu n’Asturies que tornen esta situación de desigualdá xurídica de la ciudadanía declarando la oficialidá de la llingua asturiana. De la mesma manera, habían ser quien a llibrase de les polítiques culturales inútiles y megalomaniátiques, y axeitar unes polítiques llingüístiques series, realistes y eficaces que permitan al idioma ganar falantes y espacios d’usu, asegurando asina’l so futuru.


Mos dixeron que nun esistía, que nun yera una llingua, que yera un inventu, qu'había milenta bables, que yera un dialeutu'l castellán, que yera una llingua muerta, que yera una llingua anclada na edá media y nun valía pal futuru, que nun valía pa la vida cotidiana, que la dexáremos pa falar en casa, que la so normalización y reconocencia llegal nun yera un prioridá pal nuesu pueblu... y un llongu etc.

Naguo por saber cuála va ser la nueva escusa pa caltener la marxinalidá y persecución de los sos falantes y pa volver torgar la reconocencia oficial nes prósimu estatutu.

NA REFORMA L'ESTATUTU, OFICIALIDÁ!!

8 Setiembre.Día de la Nación Astur¿qué?

L’Ocho de Setiembre, día de la Nación Asturiana. ¿Daveres? Yá nun voi falar del singnificáu qu’ha de tener una data como esta, que se celebre’l día d’una nación, nin la importancia de facese nuna fecha que seya realmente importante pa ella, voi llendame namás a les “celebraciones” que se fain n’Asturies en nome d’ella.

El Gobiernu de la Xunta Xeneral (de dalgunos) de los Conceyos Asturianos, “festexa” esta data como’l “Día de Asturias”, ensin cortase un pelu. Dicen festexar un día n’honor a la nuesa tierra, y fainlo, cómo non, nuna llingua que nun ye la suya. Del calter identitariu, reivindicativu o d’arguyu pa qué falar. Ye nulu. Nun faen un res por esparder esa fecha y munchos ciudadanos asturianos pasen esi día como otru cualquiera. Nun hai actos oficiales por parte de los Conceyos, única ya esclusivamente, los conciertos, mítines, conceyos y demás parafernalia d’autopropaganda entama por, pa y dende’l gobiernu asturianu.

Pero eso nun ye lo peor, dende’l movimientu, o ensame de “movimientinos” que s’autodenomen “nacionalistes/asturianistes” nun se fai tampoco nada importante o de cierta relevancia pal país. Col percal esistente, en cuenta d’un actu u s’amuese que somos munchos los que nun tamos d’alcuerdu con esti sistema, que queremos, camudalu por, per, dende y p’Asturies; caún fai’l so especial festexu. ¡MUI BIEN! Non solo nun somos quién a xuncimos p’amosar l’arguyu que sentimos de ser asturianos, sinón qu’amosamos una y otra vuelta más que tamos separtaos. Que nin siquera pa dir de folixa y amosar al mundiu con arguyu la nuesa condición d’asturianos somos quién a xuntamos.

UNA yá dio anuncide a que diba facer los SOS actos en Xixón, Andecha nun tardará en dicir que lo va facer n’otru llau, el PAS igual nin lo fai público. Asina que seriedá vamos amosar. ¿Tan difícil ye facer dalgo toos xuntos, safitándose nos munchos puntos que mos xunen? Porque, faciéndo dalgo xuntos, dibemos dir los d’ún y los d’otru, amestando muncha xente ilusionao pola xuntura, y posiblemente d’otros muérganos sociales afines al sentir asturianista (Xunta Pola Defensa de la Llingua Asturiana, CSI, SUATEA… etc.) ¡Qué gran sacrilexu! ¿verdá? Tolos fautores sociales que quieren un cambéu xuntos. ¡Cuánto-yos diba prestar a los gobernantes de nueso velo! Qu’anque anecien en ñegalo, daveres nun lleven la razón, que por munchu que los voten, Asturies volvería esconsonar haza l’autoafirmación.

Porque la unión fai la fuercia, nun lo escaezamos. Enxamás algamamos NADA, como movimientu nacionalista. La única vegada que s’entrare nel nuesu parllamentu foi ¡casualidá! con una unión, una coalición. Que daría los resultaos que daría, qu’a lo meyor nun foi bien plantegada, que tuvo los erros que queráis, pero foi la única vez que se pudo facer dalgo. La única ocasión que se vio reflexao nos votos que xuntos, sí hai espaciu abondo fuerte pal nacionalismu/asturianistu nesta tierra na que mo tocó sufrir. Porque nun mos engañemos, en más de TRENTA AÑOS nun fuimos quién a FACER NADA, nun s’algamó NADA. Los llogros que s’obtuvieron nun foron pol movimientu nacionalista, nun foron gracies a él nin a denguna organización nél. Foi gracies a la UNIÓN de la xente asturiano. A munches lluches, trabayu y pruyimientu de muncha xente.

Los asturianos, aidaos por una organización CIUDADANA (XPDLLA) y una académica (l’ALlA) fuimos quién a algamar dalgo de reconocimientu pa la nuesa llingua y cultura. La recuperación de les nueces fiestes, instrumentos, música, costumes, llingua… etc. nun foi gracies, nin de lloñe, del nacionalismu foi pola llucha conxunta de los asturianos. Los mesmos que dixeron nós tamién tenemos una llingua, quixeron falala; perdímos la vergoña de dir a les fiestes de prau a sentir la gaita y beber sidre, y dignifiquemos aspeutos de la nuesa cultura que siempres mos quixeron incultar como “incultes y peletes”. ¿Daveres nun somos quién a facelo tamién cola mayor espresión d’esi sentimientu d’arguyu de ser asturianos que nomamos “movimientu nacionalista”?

Paez qu’inda non, anque duldo que daveres se plantegare la opción d’una xuntura verdadera, pensando nos intereses d’Asturies y del so pueblu. Poro, ¿celebrar el Día de la Nación Asturiana de la manera que se ta faciendo? CONMIGO NON.

Entrevista a Art Zoller Wagner, diseñador y creador del foru asturianUS.us

Art Zoller WAGNER ye un americanu que s’alcuentra de vacaciones estos díes per Asturies. Ye’l diseñador y creador del foru asturianUS.us y una persona mui vinculada cola tradición asturiana. Ensin más, estos díes ta aprovechando les vacaciones pa deprender a tocar la gaita na Escuela d’Asturianía d’Uviéu. Aruelu.com fizo-y esta entrevista pa los nuesos llectores

Art Zoller Wagner, ñaz en Baltimore, Maryland, anque recorrióse medio mundiu enantes viviendo n’Iowa, Madrid, Washington DC ente otros llugares. Artista, llicenciáu n’artes plástiques, dende 1999 dedícase al desenrrollu de páxines web y la publicidá n’internet.

¿Cómo se creó la idea d’un foru que comunicara a los Estaos Xuníos d’America (EXA) con Asturies?

Too emprimó con un grupu d’amigos, una collacia mía y otru amigu diéronme la idea d’un llugar onde mos comunicáramos ente los asturianos emigrados nos EXA y les sos families. Ún de los mios collacios escribió un entamu pa un llibru sobre una familia asturiana, nun remembro esautamente de qué llugar yera, qu’emigraba a los EXA na gueta d’una vida meyor y cuntó con una perbona aceutación. Los emigraos asturianos entamaren a interesase pola so identidá, inundando a la mio amiga y entrungando sobre les hestories de les sos families, cómo buscar les families n’Asturies, y la cultura asturiana. Asina ñació’l foru como una ferramienta pa comunicanos.

La idea cimera d’www.AsturianUS.us, yera un foru ente americanos, pero un mes más tarde los llectores dieren la vuelta a la idea, faciendo d’esti foru una ferramienta dixital de comunicación ente asturianos, astur-americanos, y lleendes urbanes. Ye una adautación mui feliz.

La emigración d’asturianos a los EXA, ¿cuálos foron los oríxenes?

Pue dicise que los asturianos cuntan ente los primeros emigrantes europeos a lo qu’agora se llama los Estaos Xuníos. Pedro Menéndez fundó la primer ciudá en Norte América Saint Augustine en Florida. Los primeros emigrantes asturianos daten del sieglu XVI-XVII, siendo’l Sureste, anteriormente Méxicu, pero anguaño pertenez a los EXA’l llugar qu’escoyeren. Dellos yeren families xudíes, pero d’orixe asturianu. La mayor afluyencia d’emigrantes foi a primeros del sieglu pasáu (años 1910-20). N’Asturies hebío fame y numberosos conflictos llaborales, especialmente na Real Compañía Asturiana de Zinc d’Arnao que fai posible que se baxaren los sueldos y medraren les hores de trabayu, amás tamién nes mines de carbón pero en menor midia.

Dende los EXA lleguen empresarios que sabedores de les habilidaes de los obreros asturianos de zinc y de los problemes económicos y llaborales esistentes n’Asturies, ufierten trabayu a los asturianos en nueves fábriques de zinc nos EXA, trabayos iguales con distintes empreses y pequeñes meyores condiciones llaborales y económiques. Esto fai que munchos trabayadores y les sos families decidan emigrar a los EXA, especialmente de la zona de Castrillón y comarca d’Avilés y en menor midida de la Cuenca’l Caudal. Munchos asturianos van a trabayar a les fábriques americanes, en Virxinia Occidental, u al menos había 3 o 4 fábriques de Zinc, pa depués trabayar n’aceríes, siempres na industria pesao, Kansas, Pensylvania, Ohio,... munchos d’estos llugares mui alloñaos ente sigo.

Virxinia Occidental yera un estáu principalmente rural y por ello conservador. Los asturianos nel entamu vivíen en “ghetos” como los italianos o los polacos. Anque col pasu del tiempu éstos foren integrándose na sociedá americana, lo que nun ye’l casu de los italianos quien, por exemplu, inda güei mantienen munchu más de la so cultura, tal vez por ser munchu más numberosos.

Art Zoller de vacaciones per AsturiesÚn de los temes más trataos nel foru, son custiones sobre la cultura y tradición asturiana, ¿los raigaños tán presentes ente los emigrantes asturianos?

Los miembros d’asturianUS.us s’interesen por saber de les nueses costumes, pero namái ente los astur-americanos queda la gastronomía y un pocu ente los más mayores un pocu de llingua asturiana. En cuantes la gastronomía queden coses como la empanada de bonitu, ye tradición facer chorizu, un gustu pa sopes y estofaos (paecíos a llenteyes y fabada), coses que nun se pierden col tiempu. Ye interesante que los asturianos mayores que falan n’asturianu piensen que falan castellán.

Pue dicise qu’haza los años 30-50 quedaba “fino” ser americanu, yeran los tiempos del KKK y dicir que yeras asturianu taba mal mirao, como pertenecer a otra triba de cultures estremaes y de distinta relixón. En cambiu, agora nos EXA’l tratu es diferente, incluso investígase, cuasi privilexáu (ríse).

¿Cómo se ve dende los EXA a Asturies?

Hai un desconocimientu xeneralizáu, anque se pue dicir qu’hai un ciertu interés por conocela. Ún de los obstáculos ye’l problema col idioma. A partir de les terceres xeneraciones d’emigrantes l’idioma emplegáu nel vínculu familiar ye l’americanu, el castellán sábese por estudialu na escuela, amás que’l castellán fálase mui mal nel ambitu familiar con rasgos de la llingua asturiana.

Esisti una obra teatral, pémeque ye inglesa, de George Bernard Shaw, titulada Pygmalian y una adautación de cine My Fair Lady perconocíes nos EXA que traten d’un home d’alta clas interesáu nuna chica de la clas baxa y nuna de les canciones de la pelicula, l’home tenta adeprender a falar a la chica utilizando la rima “The rain in Spain falls mainly on the plain”, que vien a dicir que la lluvia n’España cai na meseta, lo cual quier dicir el pocu conocimientu qu’esisti de la zona norte nos EXA. El conocimientu d’España ye escasu, puesto que piensen pola canción que llueve abondo na meseta castellana.

¿Esisti un texíu asociativu asturianu nos EXA?

Esisten dellos Centros Asturianos en Nueva York, Tampa, Miami,... quiciabes dalgún más. En Nueva York hai persones pero nun tien dengún edificiu p’asociase, en cambeu en Tampa esisti un gran edificiu, con un gran teatru incluso llego a tener un hospital, pero agora nun esisten munches persones, pero nos años 50-80, yeren enforma bayuroses les persones que movíen el movimientu asociativu, agora vense obligaos a arrendar parte l’edificiu a otros coleutivos porque nun puen mantenelu. Tamién esisti ASUSA, formada por nuevos xóvenes emigraos a los EXA.

Ente los proyeutos ta la idea de crear una banda de gaites, pero las distancies ente nós son descomanaos y esto torga cualquier tipu de propuesta.

¿Qué pues dicimos de la política asturiana?

Echo en falta un partíu políticu n’Asturies que tire pola economía y la cultura y identidá asturiana. Paez que se ta desaniciando la identidá hestórica asturiana. Col pasu del tiempu Asturies nun se va estremar munchu de lo que ye España, o tal vez cola globalización, d’una cultura "avanzada" y mundial. Qué murnio sedría, ¿non?

Ye murnio, dos partíos tienen tol poder ensin una visión fundamental que pue faer dalgo pal futuru cultural y económico d’Asturies. Intuyo per parte del PP un pocu d’interés haza la llingua asturiana, polo menos nun seutor. Y prestaríame enforma’l sofitu del gobiernu pa la Escuela d’Asturianía. Nun son persones ñegatives; seguramente los más ye bona xente que tien bones intenciones. Pero paez que piensen na prósima eleición, a curtiu plazu, como en tolos llugares. Y esa falta de visión ta matando a Asturies.

Ye más. Tamién hai que dicir que los votantes de cualquier país reciben lo que piden (de verdá menos, pero nunca más). Si nun reclamamos un futuru más prósperu, nun aportará. Normalmente estos cambeos vienen de baxo, de la xente. ¿Ensin presión del pueblu, qué motivu tien un políticu pa facer dalgo pal bienestar xeneral? ¿Si pensamos solamente na subvención que recibe la familia, quién va a considerar el futuro de la “tierrina”?

Paez qu’Asturias se fexo a un sistema políticu de dos partíos. Los partíos menores yá nun cunten. Quiciás se mos presente una oportunidá. Nos EXA hai tantos "independientes" que camuden los votos d’un partíu a otro dependiendo de les aiciones de los partíos, que los partíos tienen qu’escuchar a los demandes del públicu más qu’equí n’Asturies. Al principiu, pensaba que los independientesy eran bobos o valetes, pero agora veo la verdá: ¡tienen munchu más poder que los militantes!

Si nun somos quien de votar a otros partíos cuando nun miren polo de nueso, nada va a camudar. A veces la llealtá ye mui gafa.

N’Asturies, PP y PSOE saquen un númberu de votos eleición tres eleición cuasi igual, lo qu’indica que los independientes son quien deben participar nel procesu, reclamando a los dos partíos, puen cambiar el votu nuna direición o notra. ¡Qué ocasión! Pero solamente si pensamos distinto. Güei participar nun partíu pequeñu nun ye más qu’un pasatiempu o caprichu. En cambiu, hai qu’entamar rellaciones colos dos partidos, y entóncenes votar pa que se muevan pa crear un meyor futuru p’Asturies. Nun va a ser una opción perfeuta, pero podemos crear una opción meyor de la que tenemos anguaño.

¿Qué ye lo que más te presta d’Asturies?

Los americanos y los asturianos somos daqué estremaos. Equí n’Asturies hai más vida social. ¿Cómo ye que teo tantos collacios n’EXA como n’Asturies, pero n’Asturies solo vivo un mes al añu? Lo que desplica esa gran diferencia, cuido, ye que nos EXA munchos viven en cases de planta baxa separtaes, namái conoces a los vecinos cuando tamos en coche. Solo se pue saludar cola mano. Asina nun se fain amigos. La vida social ye destremada. Y quedando los restos culturales de la "Prohibición" d’alcohol que teníemos nos EXA, tampoco ye tan común lo qu’esisti equí: que collacios alcuentren nun bar pa charrar, socializar. En cambiu, n’Asturies yes too más público, más social.

Préstame Asturies, pola forma de ser de los asturianos, xente más sano, la gastronomía, y la música por supuestu. Agora toi deprendiendo a tocar la gaita na Escuela d’Asturianía n’Uviéu.

Un saludu, compañeros.
Fonte: ARUELU

Asturlleonés

Que’l ‘tueru’ llingüísticu asturlleonés caltién munchos trazos que los xunce ye daqué que nun podemos ñegar, y filolóxicamente pue afirmase cuasi ensin dulda dala la xunción llingüística, y poro dicise que ye la mesma llingua. Son otres les circustancies que fai que la nuesa llingua tea aunida. Dende munchu tiempo atrás el territoriu qu’enzarra la llingua atópase xebráu alministrativamente, y dende fai pocayá que tamién tán dixebraos los movimientos socio-culturales y llingüísticos que la defienden. N’Asturies llamámoslo asturianu, en Llión, llionés; en Miranda de l Douru, mirandês; en Zamora, zamoranu/llionés; en Cantabria, cántabru; y n’Estremaúra, estremeño. Esto, por sigo mesmo, nun dixebra la llingua nin ñega l’aunidá idiomática (tenemos l’exemplu d’otres llingües, el català por exmeplu col nome de valencià, balear y català de la franja nos otros dos llaos u se fala); pero, tamién ye cierto, qu’ensin una conciencia llingüísitica conxunta que caún nome al so conxuntu de fales-variantes dialeutales col topónimu tampoco aida a creala.

Nel tema normativizador ocurre lo mesmo. N’Asturies l’Academia de la Llingua Asturiana (ALlA) fexo unes normes ortográficaques llendándose a lo qu’anguaño ye’l “Principado”; en Miranda, l’Anstituto de la Lhéngua Mirandesa, fexo les suyes, y nel restu de los llaos esisten unes gramátiques non oficiales emplegaes davezu. Esto nuevamente nun axuda nada a crear conciencia llingüística, o axixiar la qu’hebo (y que se foi dexando medio morrer).

La xunción llingüística del asturllionés sedrá posible si ente toos somos quien a arrenunciar a particularismos y si ente toó somos quien a caltenelos. Ye dicir arrenunciar a les particularidaes porque al igual qu’en castellán s’arrenunció a delles “pallabres” (caza, cahsa, cahza) pa escribir únicamente una “casa”; nós hemos arrenunciar a delles tamién (muitu, muntsu) pa poner na escritura una “munchu”. Pero, tamién hemos de poder caltener eses peculiaridaes bien xenerales nunos llaos y perafitaos nes sos fales. Por exemplu, faciendo subestándares, como faeno tres llingües. Esos subestándares nun son más que dellos cambeos a la gramática xeneral que fai que cada llugar puea vese reflexáu na escritura. Amás les grafíes dialeutales (ḷḷ, , yy, ts) tamién son una bona ferramienta pa caltener eses coses.

         Nalando pela rede atopé hai unos díes un gramática fecha a mou de propuesta pa un asturleonés unificáu. Llámase “PROPUÔSTA ORTOGRÁFICA DE L’ASTURLHEONÉS UNIFHICÁU” y ta escrita por Carlos Quiles Casas, equí la podéis baxar en formatu pdf. Nesta propuôsta, amás de facer un repás a les grafíes tamién da una pronuncia preferida, que ye lo qu’él noma la pronunciación culta que tendría de ser cuando se fale pa tol dominiu llingüísticu en xeneral y l’emplegáu nos futuros medios de comunicación (radio – tv) na nuesa llingua. Per otru llau diz que se pronuncie según seya na to variante, resumiendo que caún fale como siempres faló pero qu’a la hora de falar pa un públicu cultu y/o del tol dominiu se faiga siempres nel rexistru cultu. Esta pronuncia preferida suel ser la del asturianu central, entendiendo esti dialeutu como’l cultu.

 Apúrrovos una amuesa de testu con esta gramática, y más embaxo escrito como recomienda pronuncialo (según les normes de l’ALlA):

 La situación lhingüística nel oucidenti español (y na región de Tras-ls-Montes, en Portuàl) yê hívrida. El vehículu general de comunicación nesta zona yê dende fhazi siêglus la lhingua española (o la portuèsa), non solo pa la espresión escrita, sinón tamiên pa la oral, provocando en tol antigu dominiu asturlheonés una mestura idiomática ensín comparancia cul restu de los antigus dialectus lhatinus de la Península Ibérica. Estes heterogénees fales asturlheoneses, pola súa dispersión, fhuôrun incapazes nel lhargor de los siêglus d’algamare un modelu únicu normativu na escritura, y nenguna variedá fhuôi escapaz fhasta huôi d’imponere un prestigiu y una pujancia indispensavlis pa absorve-les outres, provlema agraváu pol ailhamiêntu social, físicu y políticu de les fales desti origin. 

(Pronunciación)

La situación llingüística nel occidente español (na rexón de Tras-ls-Montes, en Portual) ye híbrida. El vehículu xeneral de comunicación nesta zona ye dende faci sieglus la llingua española (o la pertuesa), non solo pa la espresión escrita, sinón tamién pa la oral, provocando en tol antigu dominiu asturleonés una mestura idiomática ensin comparancia/comparanza cul restu de los antigus dialectus llatinus de la Península Ibérica. Estes heteroxénees fales asturlleoneses, pola so dispersión, fuerun incapaces nel llargos de los sieglus d’algamar un modelu únicu normativu na escritura, y nenguna variedá fue escapaz fasta güei d’imponer un prestixiu y una puxancia/puxanza indispensables pa arbsorvé les otres, problema agraváu pel aillamientu social, físicu y políticu de les fales desti orixen. 

La escritura pue paecemos estraña, y anque tien dellos erros y coses que camudar, pidiría que nun la xulgáreis enantes de lleela y ver les razones y desplicaciones que da. Non obstante sobro la posible xunción de la llingua o que queda al debalu tal cual ta sí me prestaría que se fexere alderique.

Conceyu Bable, y... agora ¿qué?

Por toos ye perconocida l’actividá entamada y desendolcada nesti país nuestru por Conceyu Bable. Gracies a ellos entá sobrevive – o malvive, según se mira – la nuesa cultura llariega en toles sos facetes. L’artículu nun va falar sobro ellos, sinón en qué quedó eso que fexeron. Chando-i una güeyá al pasau: que ye y que quier ser “Conceyu Bable” Asina llamaren a un discursu que dieren en 1977 n’Avilés, y qu’asoleyaren n’Asturias Semanal nel númberu 396 nes páxines 38-39.

 

 

Nél facien un curtiu repás sobro lo que pretendieren ser y como-yos taba saliendo esa xera. Nun párrafu dicen: “El casu ye que les preguntes a les que C. B. quería alcontrar una respuesta prática taben ñidies: ¿Como ye qu’otres llingues non- castellanes del Estau tan dende hai un siglu esporpollando y afitándose mentes que la nuestra sigue encuyerá? ¿Cómo ye que a los inteleutuales – llamaos asturianos – el tema nun-ios importa un res? Sobre tóo ¿cómo ye qu’Asturies nun llevanta la bandera de la llingua, xunto co les otres reivindicaciones, y fae d’ella el ñiciu diferencial más cenciellu, más estendíu, más claru, como tóa la vida ficieron los pueblos con una hestoria común? ¿Por qué nun alcontrar y xagüetar el nuestro “volkgeist” – el nuestru espíritu de pueblu – sacando de la llamuerga del despreciu a la nuestra llingua, a la “fala melguera” de los poetas vieyos?”

 

 

Les rempuestes, personalmente cuido que son, sobre too, debío al sentimientu de “grandonismu” que carecemos n’Asturies. Los asturianos miraben: ¿nun ves el verdor? ¿nun sientes l’orpín? ¿nun ves los traxes, les sestaferies, los conceyos abiertos? ¿nun sientes la fala de la xente? ¡Cómo mos van ñegar que somos nación, cómo va morrer la nuesa llingua! Pero, como con toles coses, si nun se mira pa elles, si nun se les curia – pol aquel de que siempres tuvieren aende y siguirán tanto – acaben por desaniciase.

 

 

Esto fo lo que Conceyu Bable quixo evitar. Y asina dicen más p’alantre nel testu: “Y, en fin, casi tol mundu azmite que nenguna idera autonomista pué espoxigar n’Asturies si quier esborriar, separtar o dexar de llau a la llingua d’Asturies. Pero el camín ye llargu: a lo fondero, lo que C. B. quier ye llantar les bases d’una recuperación del bable contina y sele. Esa recuperación podrá dir despacio o podrá entainar, pero enxamás podrá ya entamase de cero.

Tá casi tóo por facer. ¿Seremos quienes a tomar en serio el nuestru país y la só llingua, seremos quienes a rincar a Asturies de les manes que la remanen, que nun quieren d’ella sinon ye les sós riqueces, o era otra ayalga meyor que son los  votos – numerosos – de la só clas trabayaora?“

 

 

Esti caberu párrafu col que finen l’artículu podría ser perfeutamente d’anguaño. Pal mio horror, y el de munchos, paezse demasiao a los discursos de los ensames de calter nacionalista. En tou esti tiempu nun fuimos a quien a dar un pasu alantre nel sen de la conciencia nacional. ¿Por qué? Pa min, cenciello tamién.

 

 

Conceyu Bable tenía cuatro xeres fundamentales: 1) crear conciencia llingüística y afalagar la normalización del bable, 2) normativizar l’asturianu, 3) defender y vindicar los drechos del pueblu asturianu como pueblu asturfalante, y 4) crear y axixar conciencia nacional. Dende que desapaez como muérganu talu, otros tomen el relevu de toles xeres, del terceru la Xunta Pola Defensa de la Llingua Asturiana, del segundu l’ALlA; el primer repártenselu ente éstes y… ¿y el cuartu? ¿Qué organización tomó’l relevu de crear y axixar la conciencia nacional pa crear bas social como fexeron ellos pa cola llingua? DENGUNA. Dende que desapaecen broten como setes partíos y más partíos nacionalistes. Unos desapaecieron y l’otru camudó a rexonalismu (PAS). Como yá se tien dicho munchen vegaes, nun ye sano pal movimiento nacionalista asturianu que cada xeneración tuviere les sos sigles pa votar. Pero nun ye namás eso, ye que’l finxu cimeru que tendrían de tener, el crear y esparder la conciencia nacional nun se fexo. Nun se plantó a la sociedá esos temes de manera abierta, y faciéndola ver que sí somos una nación, como Conceyu Bable fexo cola llingua. Y asina mos lluce’l pelo a toos.

Pasen y lean

Reproduzco aquí, el capítulo "Pasen y lean" del libro "Lopezdebega y Garrote Bill. o Las tribulaciones de un profesor de Lengua en Secundaria", del que es autor Francisco García Pérez; con el que esto totalmente de acuerdo y que matizaré más adelante con el fin de que no se nos presente una situación tan victimista por parte de los castellano-enseñantes. Empieza el texto:

 

He tratado de leer, con calma y sin alterarme, un documento público que recibimos en mi IES nº1 gijonés. Al principio, me entró la risa floja cuando comprobé la redacción (vamos a llamarla así) del escrito. Pero luego me indigné: aquellos folios venían avalados por los sellos correspondientes al Gobierno del Principado de Asturias y su Consejería de Educación y Cultura, amén de por la Concejalía de Eduación y la Fundación Municipal de Servicios Sociales de Gijón. Nada menos, pues , que por las máximas autoridades educativas de la autonomía y la villa en las que trabajo.

   Vamos con el título: "Proyecto de trabajo socio-educativo en el absentismo escolar". Digo yo que será "contra el absentismo" o "para paliar el absentismo", pero nunca "en el absentismo". Sigamos unas líneas, ya en el primer folio: "Entendiéndolo como un proceso de concienciación a l@s alumn@s..." Ya estamos con la @, con la arrobita, que el diablo confunda, cuando astá archidemostrado que escribir así no es un monumento contra el lenguaje sexista, sino simple y llana ignorancia: hay un excelente artículo sobre ello precisamente de un inspector de educación. Se dice después: "La multitud de variables: sociales, escolares y familiares; junto con las limitaciones tanto del sistema de eduación como en el de los servicios sociales nos hacen, necesariamente, cautos a la hora de pronosticar..." ¿Qué son "variables sociales"? ¿Quiso decir "variantes"? ¿Qué pinta ese punto y coma tras "familiares"? ¿Por qué no se cierra la coma tras "sociales"? ¿Por qué no se escribe "caut@s", puestos a mantener el mismo, digamos, estilo?

   "Definamos el absentismo escolar como: "La falta de asistencia no justificada por parte de la familia o tutores legales del alumn@ a su puesto escolar siendo esta práctica habitual". O sea que, al no usarse las comas debidas, quienes practican el absentismo escolar son la familia o tutores (¿Por qué no "tutor@s"?) legales del alumn@. ¿Qué hace ahí ese horrible "siendo"? Prosigamos: "L@s alumn@s son utilizados para contribuir a la economía familiar, -indirectamente al sumir roles paternos, y hacerse cargo del cuidado de sus herman@s, etc." ¿No sería "utilizad@s", para mantener el disparate? ¿Adónde se fue el guión, tras "-indirectamente" (que, además, es inútil antes)? ¿Qué significa "roles"? ¿Por qué tras "paternos" no viene "maternos"? ¿Y ese fastuoso "etc." tras una palabra sola?

   "La preocupción y responsabilidad de la familia hacia la asistencia de la escuela es mínima o nula, motivado por la ausencia de valores culturales; no le dan importancia a la educación, ausencia de disciplina de los horarios escolares, lo que dificulta la asistencia regular de sus hij@s al centro educativo". ¿Cuál es el antecedente de "motivado"? Un plural como "no le dan" lleva como sujeto a "familia", en singular. ¿Qué es "lo que dificulta"? ¿No es mejor "Todo lo cual dificulta"?


   Detuve la lectura a mitad del segundo folio, pues venían cosas como "una familia con deficiente estructuración familiar", otra vez "lo que dificulta", o "el absentismo del/la menor": vaya, ya se nos olvidól la arroba, escogemos otra tontería.

   Se me da una higa que el texto haya salido de manos del PSOE, del PP, de IU o del Partido para la Defensa del Largarto Común (si lo hubiere). No es éste un artículo político ni por asomo: trata de gramática y nada más que de gramática. Pero pregunto: ¿Con qué moral entro yo hoy en el aula a explicar el correcto uso del español si de mis jefes procede tamaño disparate, tal terremoto contra el uso de una lengua: es decir, si son los lobos los que cuidan a los corderos?"

 



    Bien, como futuro licenciado (o graduado como será con el Plan Bolonia instaurado) en Filología Románica, y futuro pofesor -o eso espero y pretendo- me alarma ver tal situación de desconocimiento, por parte de las autoridades políticas asturianas, de su tan afamada y querida "lengua común". Por otro lado, como estudiante de Bachillerato de Humanidades, decir que ver cómo está de difundido el (des)conocimiento de la rama del saber, que he decidio estudiar, entre los dirigentes de este país nuestro, es bastante triste, vergonzoso e insultante.

Por último, como artufalante, decirle a este profesor que tiene razón y derecho (cásique obligación diría yo) de denunciar tales agravios contra la lengua de Cervantes. Pero, le puedo decir, que usted puede entrar en clase hoy, mañana y toda su larga vida laboral, con la misma cara que entran los maestros/profesores de Llingua Asturiana, por ejemplo. O con la misma que entremamos los alumnos asturfalantes que tenemos interés en aprender nuestro idioma (entre otras muchas cosas), mucho más vejado, arrinconado e insultado por nuestra jerarquía gubernamental. Y puede que por ello más acostumbrados a que afrenten a nuestra "paleta, pueblerina y vulgar" lengua materna, que ustedes académicos españoles de la lengua "imperial, majestuosa y cristiana" que el Reino a impuesto a medio mundo; pero, acostumbrados a no, merecemos igual respeto, por lo menos en nuestra tierra tratándose de nuestra lengua.

Asturies de Santiyana celebra la so separación de Castiella

El 2 de septiembre de 1630 Felipe II crea la provincia de Asturias de Santiyana luego de ganar ésta el Pleito de los Nueve Valles y su retrocesión a territorio de realengo desvinculándose desde entonces de la sujeción monacal y nobiliaria.
La más antigua referencia documentada que nos ha llegado hasta nosotros sobre las Juntas asturianas se refiere a la celebrada el 4 de Septiembre de 1.430 en la villa de Santiyana, en la cual, los procuradores de los valles asturianos deciden reunirse. Pero aquellas Juntas o Asambleas Generales de las Asturias de Santiyana dejaron de celebrarse como consecuencia de la señorialización de una gran parte de dicho territorio y singularmente de la villa de Santiyana. Pero los valles de Asturias de Santiyana se resistieron a permanecer bajo el dominio señorial y entablaron el famoso "Pleito de los Valles", que finalizó en 1.581 con la famosa sentencia de reversión a la Corona Real y la declaración de que el señorío y jurisdicción civil y criminal, y la facultad de nombrar alcaldes, escribanos y merinos correspondía a su Majestad y a la Corona Real. Aquellos Nueve Valles asturianos que ganaron el Pleito, fueron los de: Reocín, Cabezón, Cagüérniga, Alfoz de Lloredu, Piélagos, Camargu, Villaescusa, Cayón y Penagos, y a partir de esta sentencia aquellos valles se configuraron como una propia provincia: la Provincia de los Nueve Valles de Asturias de Santiyana (Privilegio del Rey Felipe II, del 2 Septiembre 1.630). Al quedar Santiyana convertida en un distrito señorial, los Nueve Valles asturianos buscaron una sede propia para sus Juntas Generales y decidieron establecerla en el lugar cercano a Santiyana llamado Bárcena de la Puente o Bárcena la Puente y más tarde Puente San Miguel, vieja aldea que recibía el nombre del puente por el que pasa el río Saja. En este lugar se encontraba ya desde la época altomedieval una ermita románica dedicada al Arcángel San Miguel, estaba destinado a hospital donde acogían a los enfermos y los peregrinos que iban a Santiago de Compostela por la ruta de la costa. Con la configuración de la Provincia de los Nueve Valles de las Asturias de Santillana, según el citado privilegio de 1.630 había quedado a cargo de los correspondientes alcaldes ordinarios. Más tarde aquellos Nueve Valles asturianos redactaron en común unas primitivas ordenanzas adoptadas por Felipe II, el 17 de febrero de 1.645. Los años transcurridos entre 1.645 y 1.778 maduraron plenamente el embrión que iba a posibilitar la unión de la provincia asturiana de los nueve valles, y los de la merindad de Trasmiera. El 28 de Julio de 1.778 se reunían en Puente San Miguel, los Nueve Valles asturianos, las jurisdicciones occidentales, Valdáliga, San Vicente, Cotu d' Estrada, Riunansa, Lamasón, Peñarrubia, Peñamellera y Ridedeva; las del sur: Cartes, Buelna, Anievas, Cieza, Iguña, Pie de Concha, Toranzu y la Provincia de Liébana, y después de manifestar las ventajas de una unión "en cuerpo de Provincia", redactaron las Ordenanzas para la unión de la provincia de Asturias de Santiyana con la de Trasmiera . Esta unión fue aprobada por Real Cédula de 22 Noviembre de 1.779 pero no aparece, que dichas Ordenanzas lograrán la sanción real, debido a la oposición de Burgos y de Laredo que reclamaba la capitalidad. Como consecuencia del Real Decreto de 30 de Noviembre de 1.833, a través del cuál se formaron las Provincias de España desaparecieron aquellas históricas Juntas y a las Asturias de Santiyana y la Trasmiera se le sumó los territorios castellanos del Alto Campoo para así crear la nueva Provincia de Santander (1833).

Apuntes sobre provincialidá y nacionalidá n’Asturies

Javier Cubero de Vicente (esbillao del blgoue de Atenéu Cultural Xuan María Acebal)

(Resume de la conferencia pronunciada’l xueves 26 de marzu de 2009 nel Atenéu Obreru de Xixón)

«Nación» y «provincia» nun son categoríes hestóriques inmutables, sinon categoríes que dependiendo del especificu marcu históricu y xeográficu nel que mos centremos pueden alagamar un significáu non menos especificu. Por exemplu el términu «nación» na Edá Moderna solía equivalir a «llugar de nacimientu» o «grupu de xente d’orixe común» (xeográficu, llingüísticu, racial, etc.) siendo asina aplicáu a mui diverses colectividaes, mientres que tres la Revolución Francesa la «nación» va a identifícase col conxuntu de ciudadanos que comparten Estáu y col nuevu modelu d’Estáu que surde cola sociedá capitalista. Asína, como esplica l’hestoriador Faustino Zapico («La concreición n’Asturies del Estáu lliberal español», en N’AST. Cartafueyos d’ensayu, nº 2, Asociación Cultural N’Ast, 2008): «Si pa los escritores hasta’l sieglu XVIII Asturies (…) yera un país –espaciu xeográficu definíu y estremáu de los vecinos- y una provincia –unidá política con instituciones- y en delles ocasiones una nación –territoriu con personalidá ya historia definíes-, a lo llargo del XIX pasa a ser una provincia –unidá alministrativa- integrada nel país o nación españoles, y a lo cabero’l sieglu una rexón».

Polo tanto dende’l momentu que la «nación» ocupa el llugar que teníen con anterioridá los vínculos relixosos y les llealtaes dinástiques como exes centrales de l’articulación política del territoriu, les etnies y comunidaes hestóricu-culturales que nun encaxen nel proyeutu del «Estáu-Nación» que se constitúi, anque puedan dotase de proyeutos propios en base a elementos de la cultura política pre-moderna (los chuanes bretones, el primer carlismu,…) o buscar formules d’adautación negociao al nuevu marcu políticu (casu de munchos rexonalismos y autonomismos), finen munches vegaes alcontrándose na disyuntiva radical de xugar l’emprobecedor papel «provincial» que-yos asigna l’orde políticu yá constituyíu o bien d’innovar construyendo el so propiu proyeutu «nacional». El camín que se garre tendrá consecuencies en tolos ámbitos, la sociedá afectada veráse definida como un «oxetu» ensín drechos que sedrá xestionau por un «suxetu» superior, l’Estáu esistente, o se definirá como un «suxetu» de drechos políticos en competencia col Estáu nuna llucha pola «hexemonía cultural» gramsciana. La so realidá socio-hestórica sedrá considerada incompleta nun adquiriendo plena significación más que nel marcu de la «nación» estatal o se concebirá como una entidá completa con dinámiques propies dafechu. Y d’esta forma la so cultura autóctona sedrá dividia nuna riestra d’elementos inarticulaos que se consideraren como mero folclore o sedrá elevada y homologada a la categoría de «identidá nacional». La so territorialidá nun escapara tampoco a les consecuencies, una «provincia» ye daqué continxente pues, en teoría, nun sedrá más qu’una demarcación territorial cuya única finalidá ye contribuyir a la meyor alministración del territoriu «nacional» por parte del suxetu estatal, asína les lleendes territoriales pueden ser modificaes siempres qu’el Gobiernu estatal lo considere conveniente. En resultancia la sociedá sub-estatal sedrá concebida en términos alministrativos, temporales, periféricos y dependientes o en términos políticos, hestóricos, autocentraos y propios.

A estes altures ya tá más qu’esplicáu que ye nel marcu temporal de lo que güei nomamos «Guerra d’Independencia» cuando entama el proyeutu de construición nacional españolista, pues mientres les guerrilles populares lluchaben escontra les tropes napoleóniques nel nome de la Relixón, del Rey Llexitimu y de les tradiciones, unos notables de representatividá cuestionable pretendíen aplicar parcialmente les idees de la Revolución Francesa nel procesu constitucional de Cádiz. El naciente lliberalismu españolista pretendía una tresformación radical del marcu hispánicu: la sustitución de les hestóriques «Españes» por una artificial «Nación Española» de homoxeneidá ficticia. Asína confronten a partir d’entós dos paradigmes d’articulación política del territoriu hispánicu, el tradicional y el doceañista, que sedrán defendíos al respeutive por carlistes y lliberales. El modelu tradicional tara basáu na vieya monarquía federativa na que taben integraos dellos reinos, principaos y señorios calteniendo les sos centenaries señes d’autogobiernu y de personalidá xurídica propia ya independiente. Mientres el proyeutu lliberal suponía la configuración d’ún Estáu nacional modernu de calter centraliegu que sustituyirá les entidaes hestóriques por provincies de significación meramente instrumental siguiendo asína l’exemplu de los nuevos departamentos franceses.

El oxetivu del lliberalismu yera en pallabres  d’Alcalá Galiano: «Hacer a la nación española una nación, que no lo es ni lo fue hasta ahora». Y pa llograr tal oxetivu resultaba de gran utilidá la criación de nuevos marcos políticos que nun se correspondieren coles realidaes llingüístiques, culturales o polítiques esistentes hasta agora: la «construición nacional» españolista desixía el desarraigar a los futuros «ciudadanos». Asína anque nun verán les sos aspiraciones sobre territorialidá realizaes hasta el Real Decreto d’organización provincial de 1833, los lliberales de 1812 yá aldericaran sobre tala cuestión, dexándonos ente otres reflexónes les siguientes: les Cortes deberíen ellaborar una Constitución que ficiera «de todas las provincias que componen esta vasta monarquía una nación verdaderamente una (…) en ella deben cesar a los ojos de la ley las distinciones de valencianos, aragoneses, castellanos, vizcaínos: todos deben ser españoles» (Quintana), y tras la aprobación de esa Constitución «la maquina del Estado rueda ya sobre ejes propios para la buena y legítima dirección del movimiento político. Los españoles, constituidos imperfectamente en el Antiguo Régimen (…) formamos ya un verdadero cuerpo político y somos realmente una nación independiente, libre y solidaria» (Egaña), esistiendo quien confesaba que si pudiera «dividiría la España  en dieciocho secciones cuadradas que se nombraran número uno, número dos, etc. Quitaría los nombres de Vizcaya, Andalucía, etc., como origen de disputas crueles, pueriles y funestas pues los españoles debemos ser todos unos» (Foronda). Y al ser esta vía política la que se impón nel sieglu XIX el territoriu d’aquella estatalidá que yera el Principáu d’Asturies foi mutilau y fragmentáu ente tres nueves provincies: Oviedo, León y Santander.

Anque hasta qu’aparecen Conceyu Bable y el CNA na década de 1970 nun esistió nengún tipu de proyeutu esplícitamente «nacional» asturianu, si qu’esistieron sectores sociales y políticos que foron contrarios o críticos colos proyeutos y realidaes que suponía el nacionalismu  españolista. Y estos sectores en bona parte asitiaronse en posiciones de tipu carlista, tradicionalista o conservador. Asína vemos en dalgunos autores una cierta tendencia a pasar sentimentalmente per enriba de les llendes provinciales. La fallida «Revista Cántabro-Asturiana» (na que collaboraron Pereda y Menéndez Pelayo) nel so prólogu decía significativamente «rota la ilógica división que á los montañeses nos liga á Castilla, sin que seamos, ni nadie nos llame, castellanos, podrá la extensa y riquísima zona cántabro-asturiana formar una entidad tan una y enérgica como la de Cataluña…». Y hasta 1954 la Ilesia Católica, muncho más respetuosa colos pueblos aminorizaos que los Estaos de raigañu lliberal, integraba dientro de la diócesis d’Uviéu a conceyos como Sayambre o Valdeon.

Y una vegada que con Conceyu Bable entama un proyecto «nacional» asturianu, muy ceo ya aparecerá la revisión de la territorialidá heredada de dos sieglos de provincialismu lliberal. Asína ya nel añu 1977 nel numberu 6 de la revista universitaria El Glayiu aparecía un editorial ellaboráu y roblau nel conceyu de Sayambre onde establecíase como prioritaria: «la necesidá del llogru (de secute) de la autodeterminación de tolos pueblos d’Asturies, y nesti sen ye pernecesariu esparcir la so idea sobre la urxencia en cellebrar plebiscitos ente los pueblos qu’agora, y como consecuencia de lo artificioso de les llendes territoriales d’Asturies, nun tán incorporaos alministrativamente a la nacionalidá asturiana» (San Martín, Pablo, La nación (im)posible. Reflexiones sobre la ideología nacionalista asturiana. Trabe, 2006, páx. 97)

La reunificación de tolos conceyos d’hestoria, cultura y llingua asturianes nun mesmu marcu políticu ye una reivindicación que si bien nun foi perimportante nel movimientu asturianista (aunque siempres se dio un interés polos territorios lleoneses colos que compartimos los asturianos un mesmu raigañu étnico-cultural, interés que s’amoso en publicaciones como la revista Cultures de la ALLA) si foi asumida por dellos partios nacionalistes asturianos como l’Ensame Nacionalista Astur (1982-1988), el Partíu Asturianista (1985) o Andecha Astur (1990).

El 5 de setiembre de 1988 el ENA ellaboro un «Informe de Territorialidá ya Integración Territorial», onde tras un estudiu de la realidá de dellos conceyos fronterizos cola Comunidá Autónoma asturiana, señalaba que Asturies yera una realidá incompleta al tar parte del so territorio hestórico baxu alministraciones ayenes (CC.AA. de Cantabria y de Castilla y León) y qu’esa alministración ayena incidía negativamente nel normal desendolque socio-cultural de los conceyos afeutaos que s’alcontraben nun procesu d’aculturización ensin precedentes, siendo por tanto pernecesariu la so integración nel marcu políticu asturianu. Pola so parte el PAS na so meyor domina (década de 1990) foi quien a algamar representación en dellos ayuntamientos integrados alministrativamente na provincia de León. Y Andecha Astur que en los años 90 definía como la so meta política el algamar una Asturies «xunía, llibre, soberana, socialista y que fale n’asturianu», nun documentu del añu 2000 afirmaba que «siempre dende’l respetu a la voluntá soberana de los ciudadanos, vindicamos la unidá territorial y política de tolos territorios hestóricos asturianos: Babia, Llaciana, Palacios de Sil, Los Argüeyos, Lliñu, Oseya de Sayambre, Posada de Valdeón, La Liébana y otros».

Esiste un sentimientu de vinculación con Asturies, o incluso d’identidá asturiana, ente los habitantes de dellos conceyos del norte de la provincia de León. Asína en 1988 ayuntamientos como los de Oseya de Sayambre y Valdeón se posicionaron en defensa de la integración dientro de la Comunidá Autónoma asturiana (alcontrando namas que desinterés pola parte del Gobiernu autonómicu de Pedro de Silva, quien en 1976 siendo por entos un mozu rexonalista escribía que «lo que deben preguntarse los asturianos es, simplemente, si existen razones suficientes para sobrevivir como región, esto es, como colectividad, o ha llegado la hora de la dimisión histórica», pero que diez años más tarde como políticu del PSOE dicía en cambio que «Asturias es una región antigua, que no necesita reafirmarse») mientres que diverses encuestes amuesen qu’una parte significativa de los ciudadanos lleoneses son favoratibles a compartir marcu autonómicu con Asturies, especialmente nos conceyos norteños.

Finando ya, el llibru de Xabiel Vilareyo que güei presentabase n’esta mesa tien dos virtudes. La primera ye que france cola autocensura ideolóxica esitente en dellos ámbitos pues l’autor tien la valentía de esponer públicamente por escrito les sos posiciones, una valentía que se este de acuerdo o no coles sos posiciones en nengún momentu se puede negar. Y la segunda virtú ye la de reabrir un alderique que se había cerrado en falsu nel so día sin haberse llegado a profundización o conclusión coleutiva dalguna. Seya cuales seyan les posiciones que s’adopten finalmente n’esi alderique sobre la territorialidá asturiana, ye necesariu qu’esista tal alderique, pues lo que ye un absurdo ye que proyectos qu’afirmen cuestionar o negar al nacionalismu españolista dempués asuman acrítica y apriorísticamente un marcu territorial que foi definido precisamente dense esi nacionalismu y dende instancies madrilanes estrañes a la sociedá asturiana.